
Tommy Carr corrió para un touchdown de 9 yardas con 4:24 por jugar el sábado 31 de octubre de 2026, y dio a Michigan la victoria por 28-21 sobre Rutgers en el SHI Stadium de Piscataway, Nueva Jersey, el primer triunfo fuera de casa de la temporada para los Wolverines y su décima victoria consecutiva en la serie. El mariscal de campo novato, en apenas su segunda titularidad y la primera como visitante, sumó tres touchdowns mientras Michigan sobrevivía a una remontada tardía de Rutgers en un partido que parecía tener controlado.
Carr terminó con 22 de 27 pases completados para 266 yardas y un touchdown, y añadió 54 yardas por tierra en 12 acarreos con dos touchdowns por carrera en la segunda mitad. Michigan mejoró a 5-3 en general y 2-3 en la Big Ten, mientras Rutgers cayó a 2-6 y 1-4 en la conferencia ante 39.540 espectadores.
Michigan abrió el marcador con 7:23 por jugar en el primer cuarto con un pase de touchdown de 6 yardas de Carr a JJ Buchanan, culminando una serie de 10 jugadas y 92 yardas que duró 5:52. Fue el quinto touchdown por recepción de Buchanan en la temporada, el mayor del equipo. Michigan anotó touchdowns en sus dos primeras posesiones y lideraba 14-13 al descanso, después de que Rutgers respondiera con un gol de campo de 32 yardas de Dane Pizzaro y un pase de touchdown de 80 yardas de AJ Surace a Jourdin Houston, el pase de touchdown más largo de Rutgers en un partido de Big Ten desde un touchdown de 80 yardas ante Michigan en 2014.
Michigan tomó el control al inicio de la segunda mitad, con una serie de 11 jugadas y 75 yardas para ponerse 21-13 con un touchdown por carrera de 15 yardas de Carr. Pero Rutgers se negó a rendirse. Los Scarlet Knights empataron el partido 21-21 con 11:43 por jugar con un touchdown por carrera de 1 yarda de Clay Thevenin, preparado por una carrera de 54 yardas hasta la yarda 3 de Michigan de Antwan Raymond, más una conversión de dos puntos con un pase de Surace a Ben Black III.
Eso preparó la serie ganadora. Michigan avanzó 11 jugadas y 75 yardas en 7:19, con Carr logrando tres enormes terceras oportunidades: rodando a la derecha para conectar con Hogan Hansen para 16 yardas en una ruta cruzada, rodando a la izquierda para encontrar a Buchanan para 13 tras escapar, y luego, en tercera oportunidad y 7 desde la yarda 9, quedándose él mismo con el balón y superando a la defensa por el centro para anotar con 4:24 por jugar. La defensa de Michigan aguantó después, sin permitir un pase completo en la segunda mitad.
Los números de Carr cuentan solo parte de la historia. El novato completó 17 de sus primeros 20 pases, y luego completó sus últimos cuatro en la serie ganadora, cuando Michigan necesitaba cada yarda. Su día de 22 de 27 para 266 yardas, con 54 yardas por tierra, llegó en una segunda titularidad en la que, según la radio de Michigan, estaba luchando contra la gripe.
El juego terrestre a su alrededor fue menos convincente. Michigan se enfrentó a una de las 10 peores defensas contra la carrera y promedió apenas 3,6 yardas por acarreo, casi una yarda menos que cualquier otro rival de Rutgers. Sin embargo, los Wolverines sumaron 427 yardas totales —su tercera mayor cifra de la temporada— y 28 puntos, su segunda mayor anotación en un partido. La capacidad ofensiva para producir en la serie decisiva, después de que Rutgers empatara, importó más que su ineficiencia en otros momentos.
En defensa, Michigan limitó a Rutgers a 38 jugadas y nueve primeros downs, con cuatro placajes para pérdida, tres pases desviados y dos capturas. El touchdown de 80 yardas de Houston, en una jugada en la que Smith Snowden se cayó cuando Houston lo superaba, y una recepción de 32 yardas de Surace a Raymond en una ruta exterior que preparó un gol de campo, fueron las excepciones en una actuación por lo demás controlada.
La victoria llegó en un momento importante para Michigan. Los Wolverines habían perdido tres de sus cuatro partidos anteriores y, pese a superar a Rutgers durante largos tramos, volvieron a complicarse la vida con goles de campo fallados, grandes jugadas permitidas y castigos. Una derrota ante un Rutgers con marca de 2-5 habría profundizado las dudas en torno a una temporada que no ha cumplido las expectativas previas.
En cambio, Michigan se marchó de Nueva Jersey con su primer triunfo fuera de casa de la temporada y un récord histórico de 10-1 ante Rutgers, incluidas cinco victorias consecutivas como visitante en la serie y diez triunfos seguidos en total. La única victoria de los Scarlet Knights en la serie llegó en Nueva Jersey en 2014, el primer enfrentamiento entre ambos programas.
Para Rutgers, la derrota prolongó una temporada difícil. Los Scarlet Knights, ahora con 2-6, mostraron carácter al empatar al final, pero no pudieron detener a Carr cuando más importaba. Surace lanzó para 123 yardas y un touchdown, Raymond corrió para 85 yardas en 11 acarreos y Thevenin añadió 30 yardas y un touchdown por tierra. Rutgers vuelve a jugar fuera ante Wisconsin el 7 de noviembre.
El propio relato posterior de Michigan se centró en la actuación integral de Carr, señalando que corrió para los dos touchdowns de Michigan en la segunda mitad: el de 15 yardas en el tercer cuarto y el ganador desde nueve yardas con 4:24 por jugar. Las notas posteriores de la universidad también registraron los hitos: el primer triunfo fuera de casa de la temporada, la décima victoria seguida en la serie y un ataque que produjo su tercera mayor cifra de yardas del año.
Los analistas que calificaron la actuación fueron menos generosos con el resto del equipo, con una evaluación del Detroit Free Press que dio al ataque un C-plus y al cuerpo técnico un D-plus pese a la brillantez de Carr, y señaló que la victoria probablemente poco altera el panorama general de estos Wolverines. El veredicto dividido resume bien el partido: una actuación estelar de un mariscal de campo dentro de una victoria que fue mucho más difícil de lo necesario.
La victoria importa en primer lugar porque detiene la caída. Con 5-3, Michigan sigue vivo para un final respetable de una temporada turbulenta; con 5-4 tras una derrota ante Rutgers, la conversación habría sido muy distinta. Ganar fuera, en un partido en el que los Wolverines nunca fueron por detrás en el marcador tras el descanso pero sí se vieron en apuros, da a un equipo joven algo concreto sobre lo que construir.
Importa en segundo lugar por lo que revela sobre Carr. Un novato en su primera titularidad fuera de casa, al parecer enfermo, completando 22 de 27 pases y produciendo él mismo la serie ganadora es el tipo de actuación que resuelve un debate sobre el mariscal de campo. El futuro de Michigan en la posición parece considerablemente más brillante después de Piscataway que antes.
Importa en tercer lugar como recordatorio de lo finos que son los márgenes en la Big Ten. Michigan superó en yardas a Rutgers, controló el balón y aun así necesitó una serie final perfecta para ganar, porque una escapada de 80 yardas y una oportunidad perdida pueden mantener a cualquier rival en un partido. Los Wolverines necesitarán un fútbol más limpio que este ante rivales mejores.
Michigan buscará aprovechar el triunfo fuera de casa cuando vuelva a la acción, con Carr ya establecido como el mariscal de campo capaz de decidir al final. El reto para el cuerpo técnico es convertir una actuación que mezcló brillantez con errores en algo más consistente, en particular en el juego terrestre, que promedió apenas 3,6 yardas por acarreo ante una de las defensas contra la carrera más débiles del país.
Rutgers, por su parte, viaja al Camp Randall Stadium para enfrentarse a Wisconsin el 7 de noviembre, aún buscando una tercera victoria en una temporada que se le ha escapado. La remontada tardía de los Scarlet Knights mostró carácter, pero el carácter sin una parada en la serie final de Michigan no fue suficiente.
Para ambos equipos, el sábado fue una vara de medir. Michigan la superó, por poco. Rutgers no la superó, por poco. La distancia entre ambos resultados fue un mariscal de campo novato, en tercera oportunidad y 7, corriendo nueve yardas hasta la zona de anotación.
¿Cuál fue el resultado final? Michigan venció a Rutgers por 28-21 el sábado 31 de octubre de 2026 en el SHI Stadium de Piscataway, Nueva Jersey.
¿Quién ganó el partido para Michigan? El mariscal de campo novato Tommy Carr, que lanzó para 266 yardas y corrió para dos touchdowns, incluido el de 9 yardas con 4:24 por jugar.
¿Cómo empató Rutgers el partido? Rutgers empató 21-21 con 11:43 por jugar con un touchdown por carrera de 1 yarda de Clay Thevenin más una conversión de dos puntos con pase a Ben Black III.
¿Cuáles son los récords de los equipos? Michigan mejoró a 5-3 (2-3 Big Ten); Rutgers cayó a 2-6 (1-4 Big Ten).
¿Qué sigue para Rutgers? Rutgers viaja para enfrentarse a Wisconsin el 7 de noviembre en el Camp Randall Stadium.
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