
Oregon remontó 14 puntos y sorprendió a Northwestern, número 20, por 34-26 el sábado 31 de octubre de 2026 en el estadio Autzen de Eugene, Oregon, en una remontada de Halloween que mantuvo vivas las esperanzas de los Ducks en la Big Ten y dio una primera victoria de prestigio al nuevo encargado de las jugadas, Jay Johnson. Dylan Raiola lanzó para 336 yardas y tres touchdowns, Dakorien Moore atrapó siete pases para 128 yardas y dos anotaciones, y el corredor novato Brandon Smith anotó el touchdown para ponerse por delante en el último cuarto.
Northwestern hizo casi lo que quiso al principio. Los Wildcats construyeron una ventaja de 10-0 en el primer cuarto y la ampliaron a 20-6 en el segundo cuarto, anotando en cuatro de sus cinco primeras posesiones. Aidan Chiles lanzó un pase de touchdown de 64 yardas para Griffin Wilde y después corrió para un touchdown corto, y Northwestern parecía tener el control total, superando a Oregon 155-34 en yardas durante el primer cuarto.
La respuesta de Oregon empezó justo antes del descanso, cuando Raiola encontró a Moore en la esquina trasera de la zona de anotación para un touchdown de 10 yardas a falta de 49 segundos para el descanso, lo que recortó la desventaja a 20-13. Northwestern todavía lideraba al inicio del tercer cuarto, después de que el gol de campo de 49 yardas de Jackson Kleather pusiera el 23-13, tras un fumble de Oregon en el medio campo recuperado por Braydon Brus.
El último cuarto fue de los Ducks. Raiola lanzó un pase de touchdown de 17 yardas para el tight end Jamari Johnson para dar a Oregon su primera ventaja del partido, y Smith corrió para un touchdown de dos yardas en cuarto down y gol para el 27-23. Después de que el cuarto gol de campo de Kleather recortara la ventaja a 27-26, Raiola conectó con Moore en un pase profundo de 75 yardas en la siguiente serie, para restablecer una ventaja de ocho puntos a falta de 10:20. La defensa de Oregon cerró el partido con tres sacks en el último cuarto, un intento fallido de gol de campo de 42 yardas de Kleather a falta de 5:14 y una recepción final de Johnson para primer down en una jugada rota a falta de 1:20.
Oregon llegó al partido en transición. Los Ducks despidieron al coordinador ofensivo Drew Mehringer el 25 de octubre tras una derrota ante Illinois, y ascendieron al entrenador asistente de quarterbacks Jay Johnson al papel principal en la dirección de las jugadas. Al mismo tiempo, el quarterback titular Dante Moore quedó descartado para la temporada, lo que dejó a Raiola para su segundo partido consecutivo como titular en un ataque remodelado.
Los primeros resultados fueron sombríos: Oregon logró solo 30 yardas por tierra en la primera parte y perdía por 14 puntos. Pero la segunda parte mostró por qué el cuerpo técnico confiaba en la nueva combinación. Oregon terminó con 441 yardas totales, con una media de 7,5 yardas por jugada, y las 336 yardas por aire de Raiola fueron un récord personal con los Ducks, logrado sin intercepciones en un partido limpio.
Las lesiones obligaron a más cambios durante el propio partido. Los corredores Jordon Davison y Dierre Hill Jr. salieron lesionados — Davison con lo que el entrenador Dan Lanning describió como una lesión en la pierna en la primera parte — lo que dejó a Smith, un novato que había entrado al partido con solo 22 acarreos para 114 yardas en toda la temporada, para llevar el juego terrestre en la segunda parte. Terminó con 82 yardas por tierra, sus cuatro pases como objetivo atrapados para 32 yardas por aire y 114 yardas totales.
La actuación de Raiola fue la pieza central de la remontada. Completó 22 de 31 pases para 336 yardas y tres touchdowns, y sus tres pases de anotación contaron la historia del partido: el pase de 10 yardas para Moore justo antes del descanso que detuvo la sangría, el pase de 17 yardas para Johnson que dio a Oregon su primera ventaja y el pase de 75 yardas para Moore que selló la victoria.
La tarde de Moore fue igualmente importante. Sus siete recepciones para 128 yardas y dos touchdowns incluyeron su primer partido universitario con más de 100 yardas, y ahora ha atrapado más pases en los dos últimos partidos que cualquier otro receptor de la Big Ten. Para un ataque de los Ducks en busca de una identidad fiable tras perder a su quarterback titular y a su coordinador ofensivo en la misma semana, la conexión Raiola-Moore fue la respuesta en el día.
Chiles, mientras tanto, hizo mucho por Northwestern. Completó 22 de 38 pases para 281 yardas y un touchdown, corrió para 93 yardas y otro tanto — su décimo touchdown por tierra de la temporada — y puso a su equipo en posición de ganar. Pero lanzó solo para 67 yardas en la segunda parte, cuando la defensa de Oregon se ajustó y dejó a los Wildcats con seis puntos en la segunda parte y 172 yardas en los dos últimos cuartos.
El entrenador de Oregon Dan Lanning calificó la victoria como lo más cercano que los Ducks habían estado de una actuación completa, aunque advirtió que todavía quedaba mucho por mejorar. “I feel like that's the closest we've been to a complete performance”, dijo Lanning. “That being said, there's a lot of things we can still do better”.
Lanning también elogió la preparación de Smith para un momento que no esperaba tener que cargar. “That's all you want as a coach, is a guy that is not necessarily begging for their opportunity, but ready when their opportunity comes, and I think Brandon's been that for us throughout this year”, dijo Lanning. “His role will continue to grow with this team. He's obviously very capable”.
Raiola enmarcó la remontada como un regreso a la identidad de Oregon. “We weren't gonna go down without swinging, and I think that kind of got lost a little bit”, dijo Raiola. “I don't think we completely lost it, but we got back to our DNA”. Lanning destacó la defensa en la remontada de la segunda parte y dijo que la unidad hizo “a great job of not folding down in the red area and making sure we were able to keep them out of touchdown situations and force field goals”.
Para Oregon, la victoria mantiene matemáticamente viva la lucha por el campeonato de la Big Ten durante una semana más y, igual de importante, da a un nuevo grupo de liderazgo ofensivo una base sobre la que construir. Ganar un partido en el que los Ducks perdían por 14, perdieron a sus dos principales corredores y empezaron con un quarterback suplente es el tipo de resultado que puede cambiar la dirección de una temporada.
Para Northwestern, la derrota fue una oportunidad perdida. Los Wildcats tuvieron la ocasión de reforzar su propia posición en la Big Ten y en cambio vieron desaparecer una ventaja de 20-6, cayendo a 6-2 en total y 3-2 en la conferencia. El colapso de la segunda parte — seis puntos, 172 yardas y tres sacks permitidos en el último cuarto — será el foco de la semana en Evanston.
El panorama más amplio también importa. Oregon visita ahora a Ohio State, número 2, el próximo sábado, un partido que pondrá a prueba si esta remontada fue un punto de inflexión o un hecho aislado. Northwestern, en cambio, recibe en casa a Iowa, una ocasión para estabilizarse antes del tramo final.
Oregon visita a Ohio State, número 2, el próximo sábado, la prueba más difícil que queda en el calendario de los Ducks y una medida directa para el ataque de Raiola y Johnson. La salud de Davison y Hill se seguirá de cerca durante la semana, igual que si el papel ampliado de Smith se convierte en una característica permanente del juego terrestre.
Northwestern recibe a Iowa el próximo sábado, un partido que los Wildcats necesitan para evitar que un tropiezo de un partido se convierta en una racha. La producción de doble amenaza de Chiles sigue siendo el motor del ataque, pero el desvanecimiento de la segunda parte ante Oregon exigirá respuestas del cuerpo técnico de los Wildcats.
Las primeras clasificaciones del College Football Playoff llegan el martes por la noche, y aunque el registro de 5-3 de Oregon es poco probable que coloque a los Ducks cerca de la cima, la victoria ante un equipo clasificado como Northwestern mantiene viva su temporada de una forma que una derrota habría terminado. El viaje a Ohio State decidirá hasta qué punto se puede tomar en serio esa afirmación.
Oregon venció a Northwestern, número 20, por 34-26 el sábado 31 de octubre de 2026 en el estadio Autzen de Eugene, Oregon.
Los Ducks perdían 20-6 en el segundo cuarto y 20-13 al descanso, y después superaron a Northwestern 21-6 en la segunda parte, con touchdowns de Jamari Johnson, Brandon Smith y Dakorien Moore en el último cuarto.
Dylan Raiola lanzó para 336 yardas y tres touchdowns, Dakorien Moore atrapó siete pases para 128 yardas y dos touchdowns, y el novato Brandon Smith corrió para 82 yardas y el tanto para ponerse por delante.
Jordon Davison salió en la primera parte con una lesión en la pierna, según el entrenador Dan Lanning, y Dierre Hill Jr. tampoco terminó el partido, lo que dejó a Smith para llevar el juego terrestre en la segunda parte.
Oregon visita a Ohio State, número 2, el próximo sábado. Northwestern recibe a Iowa el próximo sábado.
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