
Los New Orleans Pelicans vencieron 135-134 en la prórroga a los Memphis Grizzlies el lunes 2 de noviembre de 2026, poniendo fin al último inicio invicto de la NBA de la forma más dramática posible. Jeremiah Fears encestó dos tiros libres en los momentos finales de la prórroga en el FedExForum, después de que Zion Williamson llevara a New Orleans durante el tiempo extra, para infligir a Memphis su primera derrota de la temporada y completar una remontada notable para un equipo de los Pelicans que había comenzado la campaña con marca de 0-4.
New Orleans lideró durante gran parte de la noche, y durante todo el último cuarto, antes de que Memphis protagonizara una de las grandes remontadas finales de la joven temporada. Los Pelicans ganaban 124-115 con 2:36 por jugar en el tiempo reglamentario, tras un triple de Karlo Matkovic que cerró su anotación en 25 puntos, igualando a Williamson como máximo anotador del equipo. En ese momento, una victoria cómoda como visitante parecía segura. Entonces, Jerome tomó el mando.
Jerome anotó los últimos nueve puntos de Memphis en el tiempo reglamentario, firmando en solitario una racha de 9-0 que empató el partido a 124-124 y lo llevó a la prórroga. Fue una secuencia individual notable, y convirtió un partido que parecía perdido en un encuentro que Memphis creía que aún podía ganar. New Orleans había liderado por nueve puntos con menos de cinco minutos por jugar en el último cuarto, y de repente el público local estaba en pie y los Grizzlies tenían todo el impulso.
La prórroga perteneció, al principio, también a Jerome. Anotó ocho de los 10 puntos de Memphis en el tiempo extra, y con 18,8 segundos por jugar condujo hasta la canasta, convirtió una jugada de tres puntos con una bandeja y puso a los Grizzlies por delante por un punto. El pabellón esperaba una séptima victoria seguida. En cambio, los Pelicans encontraron una respuesta más.
Esa respuesta llegó en una jugada de segunda oportunidad. Con New Orleans por detrás por un punto, Williamson intentó un lanzamiento forzado bajo presión. Saddiq Bey capturó el rebote, pero le robaron el balón, y Fears estuvo en el lugar adecuado para hacerse con la posesión y lanzar recibiendo contacto de Jaylen Wells. Fears encestó con calma los dos tiros libres, los únicos puntos de New Orleans en la prórroga que no anotó Williamson, y Memphis no pudo anotar en su última posesión, cuando un lanzamiento forzado de Jerome no entró.
La actuación de Williamson en la prórroga fue la base. Anotó nueve de los 11 puntos de los Pelicans en el tiempo extra, atacando la canasta y atrayendo a la defensa hacia él, y su lanzamiento fallado en la última posesión importante aún creó la lucha que produjo los tiros libres ganadores de Fears. Ese es el valor de una estrella en un partido ajustado: incluso cuando su tiro no entra, su presencia crea la siguiente oportunidad.
New Orleans, en cambio, había comenzado con marca de 0-4 y parecía un equipo en busca de su identidad. Los Pelicans han ganado ahora tres partidos seguidos, incluida esta victoria sin su base titular Dejounte Murray, que se perdió el partido por motivos personales y ya se ha perdido los dos últimos encuentros, ambos ganados por New Orleans. La marca de los Pelicans es ahora de 3-4, un registro modesto que se ve muy distinto después de una victoria como esta.
Para New Orleans, la reacción fue sobre la resiliencia. Un equipo que había perdido sus cuatro primeros partidos acaba de vencer al último equipo invicto de la liga en su propia cancha, en la prórroga, después de perder una ventaja de nueve puntos y luego ir por detrás en el tiempo extra. Victorias así cambian la confianza de un vestuario más rápido que cualquier número de victorias cómodas, y dan a un núcleo joven, liderado por Williamson y Fears, un recuerdo compartido al que recurrir en el próximo partido ajustado.
Este resultado importa más allá de una noche de noviembre porque cambia la narrativa inicial de la temporada para ambos equipos. Memphis ya no está invicto, y las preguntas que acompañan a una primera derrota, sobre la profundidad, sobre la ejecución en los minutos finales, sobre cómo un equipo joven maneja la adversidad, llegan ahora para un equipo de los Grizzlies que las había evitado durante seis partidos. Con 6-1, Memphis sigue siendo uno de los mejores equipos del Oeste, pero el aura de invencibilidad ha desaparecido.
Memphis vuelve a jugar en casa ante los Indiana Pacers el 4 de noviembre, una oportunidad de iniciar de inmediato una nueva racha ganadora y de demostrar que el lunes fue un tropiezo y no un patrón. New Orleans recibe a los Utah Jazz esa misma noche, con la oportunidad de ampliar su racha a cuatro victorias y acercarse al 50 por ciento de victorias. Ambos equipos sacarán lecciones del lunes: Memphis, que un déficit de nueve puntos puede borrarse pero una ventaja de un punto debe protegerse; New Orleans, que una ventaja puede perderse y aun así recuperarse.
New Orleans ganó 135-134 en la prórroga en el FedExForum de Memphis el lunes 2 de noviembre de 2026.
Jeremiah Fears encestó dos tiros libres al final de la prórroga para dar a los Pelicans una ventaja de un punto que ya no perdieron.
Jerome anotó 40 puntos, la mejor marca del partido, incluidos nueve puntos para cerrar el tiempo reglamentario y ocho de los 10 puntos de Memphis en la prórroga.
Memphis cayó a 6-1, poniendo fin a una racha de seis victorias para abrir la temporada; New Orleans mejoró a 3-4 con su tercera victoria seguida.
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