
Una jueza federal prohibió temporalmente el lunes 2 de noviembre de 2026 al Gobierno de Trump presionar a los estados por un presunto voto de no ciudadanos, en otro revés judicial en vísperas de las elecciones de medio término de 2026 en Estados Unidos. La jueza de distrito Tanya Chutkan impidió al Departamento de Justicia y al Departamento de Seguridad Nacional enviar a los estados listas de votantes registrados que, según el Gobierno, podrían no ser ciudadanos, y pedir a los funcionarios electorales que separen esas papeletas o no las cuenten hasta probar la ciudadanía.
Chutkan, jueza en Washington, DC, nombrada por el expresidente demócrata Barack Obama, dictó la orden temporal el lunes. Por ahora, impide al Gobierno federal avanzar con un plan que, según dice, evitaría el voto de no ciudadanos, pero que sus críticos consideran un riesgo de privar del voto a electores legítimos y de invadir la autoridad de los estados sobre las elecciones.
El efecto práctico es claro. Bajo la orden, los estados no pueden recibir nuevas listas federales de votantes supuestamente sospechosos, ni se les puede pedir que aparten sus papeletas mientras se verifica la ciudadanía. La orden no resuelve el caso completo.
Defensores del derecho al voto y de la privacidad habían pedido a Chutkan que interviniera. Alegaron que el Gobierno violaba la Ley de Privacidad de 1974, que limita la capacidad del Gobierno federal para divulgar información privada sensible. El Gobierno rechaza esa interpretación de la ley.
Durante el último mes, el Gobierno de Trump intensificó la presión sobre los funcionarios electorales por presunto voto de no ciudadanos. Envió cartas a funcionarios de California y del estado de Washington exigiéndoles que no contaran las papeletas de personas incluidas en listas de votantes que, según el Gobierno, podrían no ser ciudadanos.
El presidente Donald Trump acusa desde hace tiempo a los estados, responsables de administrar las elecciones, de facilitar el voto de no ciudadanos. Reuters señaló que Trump afirma falsamente que su derrota en 2020 se debió a un fraude.
Los tribunales han respondido en repetidas ocasiones en los últimos días. A principios de semana, un juez federal en Los Ángeles rechazó la petición del Departamento de Justicia de ordenar a California apartar temporalmente las papeletas por correo de más de 20.000 votantes registrados que, según decía, probablemente no eran ciudadanos. El viernes, un juez federal en San Francisco ordenó al Departamento de Justicia dejar de amenazar con procesar a funcionarios electorales que no cumplan las exigencias del Gobierno.
La orden de Chutkan es el último de esa serie de reveses, y importa porque aborda el mecanismo de la campaña, no solo las papeletas de un estado. Al prohibir las propias listas y las exigencias que las acompañan, limita la capacidad del Gobierno de repetir el enfoque usado en California y Washington en otros estados en las horas finales antes del día de votación.
La preocupación de la jueza por la fiabilidad toca el centro de la disputa. Si una lista incluye erróneamente a ciudadanos, pedir que se separen o retengan sus papeletas podría retrasar o impedir votos legítimos. Chutkan consideró ese riesgo suficiente para justificar un bloqueo temporal mientras los tribunales examinan si la actuación federal cumple la ley de privacidad y los límites del poder federal sobre elecciones gestionadas por los estados.
El Departamento de Justicia sostuvo en un escrito presentado el sábado que sus cartas a California y Washington formaban parte de un esfuerzo por aplicar una ley federal que prohíbe el voto de no ciudadanos. Dijo que las cartas no constituían una política distinta sujeta a revisión por un tribunal federal.
Los demandantes sostuvieron lo contrario: que enviar listas de votantes y exigir separar o retener papeletas era una política federal que podía impugnarse, y que corría el riesgo de exponer información personal sensible en violación de la Ley de Privacidad. La orden temporal de Chutkan acepta, en esta fase preliminar, que las preocupaciones de los demandantes justifican protección mientras se resuelve el caso.
La decisión importa para los votantes, para los estados y para el equilibrio de poderes sobre las elecciones. Para los votantes, reduce la posibilidad de que una papeleta legítima se aparte por una lista poco fiable en medio del escrutinio. Para los funcionarios estatales, elimina la amenaza inmediata de exigencias federales y de amenazas de procesamiento que varios jueces ya han criticado.
Para la elección en general, el momento es significativo. Las elecciones del martes 3 de noviembre deciden los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 escaños del Senado y las gobernaciones de 36 estados. Los demócratas necesitan solo una pequeña ganancia neta en la Cámara y cuatro escaños en el Senado para tomar el control del Congreso.
El caso continuará en los tribunales federales, donde el Gobierno puede apelar la orden temporal o pedir una audiencia más completa sobre la reclamación basada en la Ley de Privacidad. Los estados seguirán organizando las elecciones del martes bajo sus propios procedimientos, sin las listas federales ni las exigencias cubiertas por la orden de Chutkan.
¿Qué ordenó la jueza Chutkan? Prohibió temporalmente enviar a los estados listas de votantes que el Gobierno dice que podrían no ser ciudadanos, y pedir que se separen o retengan sus papeletas.
¿Resuelve la decisión todo el caso? No. Es una orden temporal que mantiene la situación actual mientras los tribunales examinan la reclamación basada en la Ley de Privacidad y los límites de la autoridad federal.
¿Es común el voto de no ciudadanos? No. El voto de no ciudadanos es ilegal y todas las pruebas disponibles muestran que es extremadamente raro.
¿Qué había pedido el Gobierno a los estados? Escribió a California y Washington exigiendo que no contaran las papeletas de personas incluidas en sus listas de presuntos no ciudadanos.
¿Qué pasa con las papeletas del martes? Los estados las contarán bajo sus propios procedimientos, sin las listas federales ni las exigencias bloqueadas por la orden.
Cobertura relacionada: la Corte Suprema también rechazó el intento del Gobierno de apartar las papeletas de California en el caso de las papeletas de California, mientras los estadounidenses votaban en las elecciones de medio término de 2026 y otro tribunal desestimó la demanda de Trump contra Harvard por los registros de admisión.