
El aval del presidente Donald Trump, considerado durante años el estándar de oro en la política republicana, no funcionó en las elecciones legislativas de 2026. Un análisis de USA TODAY sobre las carreras decididas hasta las 9 de la mañana, hora del Este, del miércoles 4 de noviembre de 2026, concluyó que Trump no arrebató ningún escaño a los demócratas, mientras decenas de los candidatos que respaldó perdieron en contiendas a gobernador, al Senado y a la Cámara de Representantes. Los resultados llegaron junto con la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso y plantean una pregunta directa a los republicanos: ¿sigue ayudando el respaldo del presidente en unas generales, o se ha convertido en un lastre?
USA TODAY contabilizó a los candidatos avalados por el presidente en los tres niveles principales de la papeleta a medida que los resultados se consolidaban el miércoles por la mañana. La conclusión principal fue rotunda: ningún escaño demócrata había cambiado de manos a favor de un republicano respaldado por Trump. En las carreras a gobernador, el balance fue de 10 victorias, 11 derrotas y una contienda sin decidir en Alaska. Los demócratas arrebataron gobernaciones republicanas en Georgia, Iowa, Nevada, Ohio y Texas, lo que desmintió la idea de que el respaldo de Trump pudiera proteger a los titulares o abrir nuevos territorios.
El panorama en el Senado fue similar. Trece candidatos al Senado avalados por Trump ganaron, nueve perdieron y las carreras de Alaska y Misisipi seguían sin decidir. Seis de las derrotas fueron victorias demócratas sobre escaños republicanos, en Iowa, Kansas, Carolina del Norte, Ohio, Carolina del Sur y Texas. Esas victorias contribuyeron a dar a los demócratas la mayoría en el Senado, convirtiendo una cámara republicana en una con la que la Casa Blanca deberá negociar en lugar de dirigir.
La Cámara contó la misma historia a mayor escala. Cuarenta de los 234 candidatos avalados por Trump ya habían perdido, y 66 contiendas seguían sin resolver. Los demócratas habían arrebatado al menos 23 escaños republicanos donde Trump avaló al candidato republicano derrotado, mientras que ninguno de los 27 avales dirigidos a escaños demócratas había tenido éxito. Trump respondió en Fox News señalando el tamaño de sus mítines: "Si yo no estoy en la papeleta, no irían".
Las legislativas de 2026 fueron diferentes. Se interpretaron ampliamente como un referéndum sobre el segundo mandato de Trump, disputado en medio de la frustración por el coste de la vida, los aranceles y la guerra con Irán, que disparó los precios. Los votantes que acudieron en gran número dieron a los demócratas el control de la Cámara y el Senado, y el balance de avales sugiere que, en muchos lugares, el respaldo del presidente no bastó para superar ese clima nacional, y en algunas carreras pudo haber atado a los candidatos a él.
Marc Short, que fue jefe de gabinete del primer vicepresidente de Trump, Mike Pence, expresó la magnitud de la implicación de la Casa Blanca en términos rotundos. "Nunca un presidente se ha implicado tanto en la selección de los candidatos de su partido en primarias y elecciones generales", dijo Short. "Me cuesta pensar en una Casa Blanca que haya hecho más por sabotear a sus propios miembros que esta". El comentario, procedente de un excolaborador, recogió una crítica que ahora se expresa con más franqueza dentro del partido.
Las cifras detrás de los avales de Trump en las legislativas de 2026 muestran debilidad tanto en defensa como en ataque. En defensa, el presidente no pudo retener escaños republicanos en estados donde los demócratas presentaron retos sólidos, desde gobernaciones en el Sur y el Medio Oeste hasta escaños en el Senado en Kansas, Carolina del Sur y Texas. En ataque, el balance fue peor: ningún escaño demócrata cambió de manos a favor de un candidato respaldado por Trump en los recuentos disponibles el miércoles por la mañana.
La crítica de Short fue más lejos, vinculando directamente la selección de candidatos de la Casa Blanca con las derrotas. Otros republicanos, según se informó por separado tras las legislativas, han culpado al presidente de sus políticas impopulares, su atención a la guerra con Irán y a los proyectos de construcción en Washington, y su bajo índice de aprobación. Los demócratas, por su parte, han interpretado el balance de avales como una confirmación de su argumento central: que los votantes rechazaron la dirección del segundo mandato de Trump.
El debilitamiento del aval de Trump importa mucho más allá de una noche electoral. Si los candidatos y donantes republicanos concluyen que el aval ya no ayuda en elecciones generales competitivas, la dinámica de la próxima temporada de primarias cambiará. Los candidatos quizá sigan buscándolo para ganar una primaria, pero también sopesarán si se convierte en un lastre en noviembre, especialmente en estados y distritos disputados.
El paso inmediato es completar el recuento. Sesenta y seis carreras a la Cámara seguían sin resolver cuando USA TODAY publicó su análisis, junto con la carrera a gobernador en Alaska y las carreras al Senado en Alaska y Misisipi. Esos resultados cerrarán el balance de avales y determinarán el tamaño exacto de las mayorías demócratas en la Cámara y el Senado.
USA TODAY contabilizó 11 derrotas a gobernador, nueve al Senado y 40 a la Cámara, con decenas de carreras aún sin resolver.
No. El análisis concluyó que Trump no arrebató ningún escaño a los demócratas, y ninguno de sus 27 avales para escaños demócratas en la Cámara había tenido éxito a primera hora del 4 de noviembre.
Los demócratas arrebataron gobernaciones republicanas en Georgia, Iowa, Nevada, Ohio y Texas.
Trump dijo en Fox News que sus mítines atrajeron a miles de personas y afirmó: "Si yo no estoy en la papeleta, no irían", presentando las derrotas en parte como un problema de participación en legislativas.
Se pondrá a prueba en las contiendas de liderazgo y en las primarias de 2028.
Cobertura relacionada: la barrida demócrata en Texas; el discurso de victoria de Abdul El-Sayed; la carrera al Senado en Alaska sigue sin decidirse.
