
HOUSTON — Los Minnesota Timberwolves sorprendieron a los Houston Rockets por 117-107 el miércoles por la noche en el Toyota Center, convirtiendo una desventaja de dos puntos al entrar al último cuarto en una victoria a domicilio por diez puntos con un dominante parcial de 35-23 en el periodo final. Houston ganaba 84-82 a falta de un cuarto, pero Minnesota tomó el control en el tramo decisivo, propinando a los Rockets su primera derrota en casa de la temporada y mejorando a 6-3, mientras Houston caía a 7-2.
Durante tres cuartos, parecía un partido que Houston acabaría ganando. Los Rockets, que llegaban con 7-1 en total y 4-0 en casa, ganaban 84-82 en el Toyota Center, y el público local tenía motivos para esperar otra noche exitosa. En cambio, los últimos doce minutos pertenecieron por completo a Minnesota.
Minnesota superó a Houston por 35-23 en el último cuarto, convirtiendo una desventaja de dos puntos en una victoria por 117-107. Los Timberwolves encontraron anotación desde más de una fuente, defendieron lo suficiente para impedir que Houston respondiera y nunca permitieron que los Rockets construyeran una racha propia en los minutos finales.
Ayo Dosunmu lideró a Minnesota con 21 puntos y 6 asistencias, con 10 de 20 en tiros. A su lado, LaMelo Ball anotó 20 puntos, y su último cuarto fue decisivo: Ball sumó 12 puntos solo en el periodo final, con un perfecto 4 de 4 en tiros, mientras Minnesota se escapaba.
Houston estuvo liderado por Kevin Durant con 21 puntos, mientras Alperen Sengun registró un triple-doble de 17 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias. Ni siquiera esa línea completa pudo evitar la caída en el último cuarto, ya que el arreón final de Minnesota resultó demasiado para el hasta entonces invicto equipo local.
También hubo un momento de tensión antes en el partido. Jonathan Kuminga recibió una falta Flagrant 1 en el segundo cuarto por golpear con el codo a Sengun en la cara en una jugada de rebote, un momento que añadió dureza a un encuentro ya físico antes de que el último cuarto lo decidiera.
El contexto hizo este resultado más llamativo. Houston llegó como uno de los equipos en forma del inicio de temporada, con 7-1 y sin haber perdido aún en casa. Los equipos que protegen así su cancha son difíciles de batir, y el inicio de Houston sugería otra noche larga para el equipo visitante.
Minnesota, por su parte, llegó sin su mayor estrella. Anthony Edwards está de baja tras una operación de rodilla, y cualquier equipo que pierde a un jugador de su nivel debe encontrar anotación y liderazgo en otros. Que los Timberwolves lo hicieran a domicilio, ante un equipo con 7-1, dice mucho de la profundidad y la confianza del grupo actual.
El último cuarto es donde se recordará este partido, y los números explican por qué. Perdiendo 84-82, Minnesota anotó 35 puntos en el periodo final mientras limitaba a Houston a 23, un cambio de 12 puntos en un solo cuarto.
El último cuarto de Ball destacó dentro de esa racha. Anotar 12 puntos con 4 de 4 en tiros en el periodo final es la definición de cerrar un partido, y llegó exactamente en el momento en que Minnesota necesitaba que alguien tomara el control. Los 21 puntos constantes de Dosunmu y sus 6 asistencias durante todo el partido dieron a Minnesota su base, y el arreón final de Ball le dio el cierre.
En la información sobre este partido no se incluyeron declaraciones posteriores al encuentro, así que la reacción más clara está en los números: un equipo visitante, sin su estrella, superando por doce puntos en el último cuarto a un equipo local con 7-1.
Para Houston, la derrota es un primer tropiezo en casa más que una crisis. Con 7-2, los Rockets siguen siendo uno de los equipos que marcan el ritmo al inicio de la liga, pero el último cuarto será la parte que revisen los entrenadores: una ventaja de dos puntos en casa se convirtió en una derrota por diez.
Los resultados de inicio de temporada como este importan porque moldean la confianza y la clasificación al mismo tiempo. La victoria de Minnesota deja a los Timberwolves con 6-3 y demuestra que pueden ganar un gran partido a domicilio sin Edwards, lo que importa enormemente mientras se recupera de su operación de rodilla.
Para Houston, la primera derrota en casa importa por otro motivo. La cancha propia es una ventaja real en la NBA, y protegerla forma parte de construir una buena posición para los playoffs. Perder ese registro perfecto en casa no borra un inicio de 7-2, pero sí muestra a los rivales que se puede ganar a Houston en su propio pabellón, y los futuros visitantes sacarán confianza de la actuación de Minnesota en el último cuarto.
Minnesota buscará aprovechar esta victoria a domicilio y mantener su impulso mientras Edwards siga de baja tras su operación de rodilla. El modelo de Houston está claro: anotación compartida, serenidad en partidos igualados y un esfuerzo en el último cuarto capaz de cerrar partidos ante rivales fuertes a domicilio.
Houston, ahora con 7-2, querrá una respuesta rápida en su próximo partido, sobre todo en casa, donde intentará iniciar una nueva racha invicta y demostrar que el último cuarto del miércoles fue una excepción y no un patrón.
¿Cuál fue el resultado final? Minnesota Timberwolves 117, Houston Rockets 107, el miércoles 4 de noviembre de 2026, en el Toyota Center de Houston.
¿Quién lideró a Minnesota en anotación? Ayo Dosunmu lideró a Minnesota con 21 puntos y 6 asistencias, con 10 de 20 en tiros de campo.
¿Cómo ganó Minnesota el partido? Houston ganaba 84-82 al entrar al último cuarto, pero Minnesota ganó el periodo final 35-23, con LaMelo Ball anotando 12 puntos en el último cuarto con 4 de 4 en tiros.
¿Cómo quedan los equipos? Minnesota mejoró a 6-3, mientras Houston cayó a 7-2, sufriendo su primera derrota en casa de la temporada tras un inicio de 4-0 en casa.
¿Jugó Anthony Edwards? No. Minnesota ganó sin Anthony Edwards, baja tras una operación de rodilla.
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