
La primera dama Melania Trump reunió a representantes de Rusia y Ucrania en la Casa Blanca el jueves 5 de noviembre de 2026, y les dijo a ambas delegaciones que habían «elegido la humanidad antes que la guerra», entregando a cada parte una carta personal para su presidente. El encuentro, en el Gran Vestíbulo, fue la primera vez que funcionarios rusos y ucranianos aparecieron juntos en la Casa Blanca, y el primer contacto en persona entre Estados Unidos y Rusia desde que los demócratas arrasaron en las elecciones de medio término del 3 de noviembre. No se anunció un nuevo alto el fuego ni un acuerdo de paz.
La primera dama pronunció sus palabras a las 11:00 a. m., hora del este, en el Gran Vestíbulo, con las dos delegaciones sentadas juntas. La Casa Blanca había anunciado la reunión dos días antes, describiéndola como «un momento extraordinario en la historia de Estados Unidos», y dijo que la primera dama había iniciado por su cuenta el acercamiento entre las dos naciones en guerra.
Melania Trump dijo que el alto el fuego en Oleshky «no habría sido posible sin el presidente Putin y el presidente Zelenski. Su cooperación sienta un precedente importante para avanzar en el proceso de paz». Después entregó a cada delegación una carta personal para su presidente. El contenido no se dio a conocer.
Kirill Dmitriev, enviado especial del Kremlin, agradeció a la primera dama su «distinguido papel humanitario» y dijo que Putin había dado personalmente las instrucciones para la operación de Oleshky y había enviado su agradecimiento.
El encuentro se apoyó en un alto el fuego local de seis días en Oleshky que se extendió del 27 de octubre al 1 de noviembre de 2026. La tregua permitió evacuar a casi 800 civiles de la localidad, que se había quedado sin gas, electricidad ni agua corriente. Los autobuses llevaron a los residentes a través de Crimea hasta Anapa, desde donde fueron trasladados en avión a Gómel, en Bielorrusia, y luego en autobús hasta Ucrania. La evacuación concluyó el 31 de octubre, cuando los últimos grupos cruzaron hacia la región ucraniana de Chernígov.
La guerra, ya en su noveno mes, ha continuado en otros lugares mientras se mantenía la tregua. Las conversaciones entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania se reanudarán en Abu Dabi los días 10 y 11 de noviembre, y Estados Unidos presiona por una solución negociada.
El papel de la primera dama ha sido inusual para una primera dama en tiempos de guerra. La Casa Blanca afirma que ella inició por su cuenta el acercamiento entre Rusia y Ucrania, logró ella misma el alto el fuego local y luego convocó por iniciativa propia el encuentro del jueves. Eso la sitúa en el centro de un canal humanitario separado del trabajo diplomático del Departamento de Estado y del enviado especial Steve Witkoff.
Su enfoque se ha centrado en los civiles más que en el territorio o en las garantías de seguridad. «Debemos usar el coraje que llevamos a Oleshky para encontrar un terreno común a través de la preocupación compartida por el sufrimiento de la gente inocente», dijo el jueves.
La Casa Blanca difundió íntegro su mensaje central: «Hemos elegido la humanidad antes que la guerra», dijo, y añadió: «Debemos usar el coraje que llevamos a Oleshky para encontrar un terreno común a través de la preocupación compartida por el sufrimiento de la gente inocente». Cerró pidiendo buscar «algo más duradero que un alto el fuego temporal».
Dmitriev adoptó un tono de agradecimiento en nombre de Moscú, dando las gracias a la primera dama por su «distinguido papel humanitario». No hubo comentarios inmediatos del presidente Zelenski sobre las cartas, y la delegación ucraniana no habló con los periodistas después del acto.
El encuentro importa por tres razones. Primero, sentó a funcionarios rusos y ucranianos en la misma sala de la Casa Blanca por primera vez, un paso simbólico en una guerra en la que el contacto directo entre las dos partes ha sido escaso. Segundo, fue el primer contacto en persona entre Estados Unidos y Rusia desde las elecciones de medio término que transformaron la política estadounidense. Tercero, puso a prueba si un éxito humanitario en una localidad puede convertirse en un precedente de cooperación más amplia, como argumentó la primera dama. Los límites fueron igualmente claros: una tregua local de seis días y una sola reunión no terminan una guerra, y los combates continuaron en toda Ucrania mientras las delegaciones se sentaban juntas.
Las conversaciones entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania se reanudarán en Abu Dabi los días 10 y 11 de noviembre, y se verá si el encuentro cambia el tono de esas discusiones. El contenido de las cartas de la primera dama no se ha dado a conocer, y no hay un calendario público para la respuesta de ninguno de los dos presidentes.
¿Quiénes asistieron a la reunión en la Casa Blanca del 5 de noviembre?
La primera dama Melania Trump recibió al defensor del pueblo ucraniano Dmytro Lubinets y al legislador Davyd Arakhamia, y a la comisionada rusa Yana Lantratova y al enviado Kirill Dmitriev.
¿Qué dijo Melania Trump a las delegaciones?
Dijo «Hemos elegido la humanidad antes que la guerra» y les pidió buscar «algo más duradero que un alto el fuego temporal», entregando a cada delegación una carta personal para su presidente.
¿Se anunció un nuevo alto el fuego o un acuerdo de paz?
No. La reunión repasó el alto el fuego de Oleshky, pero no se anunció ningún acuerdo nuevo.
¿Qué fue el alto el fuego de Oleshky?
Una tregua local de seis días, del 27 de octubre al 1 de noviembre de 2026, que permitió evacuar a casi 800 civiles de la localidad de Oleshky, ocupada por Rusia, en la región de Jersón.
¿Qué sigue ahora?
Las conversaciones entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania se celebrarán en Abu Dabi los días 10 y 11 de noviembre.
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