
El Departamento de Justicia pidió el jueves a un tribunal federal que anule la condena por desacato al Congreso de Steve Bannon, su segundo intento de borrar el caso contra el exestratega de la Casa Blanca. En un escrito firmado por el vicefiscal general adjunto Michael Weisbuch, el departamento afirmó que "no cree que sea apropiado presentar cargos por desacato al Congreso contra un exasesor del presidente" que desobedeció una citación del comité de la Cámara que investigó el ataque del 6 de enero de 2021 contra el Capitolio.
Bannon fue declarado culpable en 2022 de dos cargos y cumplió cuatro meses de prisión en 2024. El departamento también señaló que alberga "dudas significativas" sobre la imparcialidad del juicio. Sus abogados no se opusieron.
La moción pide al tribunal federal de Washington que desestime el caso. Sostiene que el gobierno no debería acusar por desacato a un exasesor presidencial que se negó a cumplir una citación del Congreso porque creía estar protegido por el privilegio ejecutivo. El departamento lo plantea como una cuestión de principio, no de política.
El juez Nichols rechazó la primera solicitud en agosto, al señalar que el gobierno no había explicado adecuadamente su posición, pero dejó la puerta abierta. El nuevo escrito explica con más detalle por qué el departamento cree ahora que el caso debe archivarse. Los abogados de Bannon no se opusieron. La moción tampoco llevaba el nombre del vicefiscal general en funciones, R. Trent McCotter, exabogado privado de Bannon, un papel que genera preguntas sobre conflictos de interés.
La condena data de julio de 2022, cuando un jurado federal declaró a Bannon culpable de dos cargos de desacato al Congreso: negarse a declarar ante el comité selecto de la Cámara que investigaba el ataque del 6 de enero de 2021 contra el Capitolio, y negarse a entregar los documentos exigidos. Bannon argumentó que el privilegio ejecutivo invocado por Trump lo protegía, pero el juez dictaminó que no podía simplemente ignorar la citación.
Bannon cumplió cuatro meses en 2024: ingresó en una prisión federal de Connecticut en julio y salió en octubre. Un tribunal de apelación confirmó la condena, pero la Corte Suprema anuló ese fallo y devolvió el caso al juez Nichols. Al afirmar que alberga "dudas significativas" sobre la imparcialidad del juicio, el gobierno cuestiona un proceso que ganó bajo la administración anterior.
El comité selecto de la Cámara citó a Bannon en septiembre de 2021, para pedirle testimonio y documentos sobre sus contactos con Trump y otras personas antes del asalto al Capitolio. Los investigadores creían que había discutido planes para impugnar los resultados electorales con aliados de Trump, y él había hablado en su pódcast el día anterior sobre un día dramático que se avecinaba.
Cuando Bannon se negó, la Cámara lo declaró en desacato y remitió el asunto al Departamento de Justicia, que lo acusó en noviembre de 2021. Su juicio, en el verano de 2022, duró solo unos días, y el jurado deliberó menos de tres horas. El contexto ha cambiado drásticamente: Trump regresó a la Casa Blanca a principios de 2025, y su Departamento de Justicia ha actuado para deshacer varios procesos del 6 de enero.
El escrito expone la posición del departamento con claridad. Afirmó que "no cree que sea apropiado presentar cargos por desacato al Congreso contra un exasesor del presidente que no cumplió con una citación que investigaba los sucesos del 6 de enero de 2021, basándose en la creencia afirmada de que estaba protegido por el privilegio ejecutivo". Añadió que alberga "dudas significativas" sobre la imparcialidad del juicio de Bannon.
Los abogados de Bannon no se opusieron, y Bannon no había declarado públicamente cuando se conoció el escrito. El juez Nichols ya ha demostrado que espera una explicación detallada: en agosto dijo que el departamento no había explicado adecuadamente su posición. Los demócratas del Congreso, que tomarán el control de ambas cámaras en enero, aún no han respondido formalmente.
El caso pone a prueba los límites del poder del Congreso para obligar a declarar a los allegados de un presidente. Si se anula la condena, se enviará la señal de que el privilegio ejecutivo puede justificar la negativa de un exasesor a cooperar con una investigación del Congreso, un precedente para futuras administraciones.
También importa por lo que dice sobre el propio Departamento de Justicia. Un gobierno que pide a un tribunal que borre su propia condena está haciendo una admisión extraordinaria. Quienes la apoyan dicen que corrige un exceso; quienes se oponen, que es un favor político disfrazado de principio legal. Es un segundo desafío, muy distinto, al departamento, después de la demanda del exjefe del FBI de Chicago contra el Departamento de Justicia, y llega después de la votación del Noveno Circuito sobre las protecciones a los trabajadores electorales.
La moción pasa ahora al juez Carl Nichols, quien decidirá si la nueva explicación satisface sus preocupaciones de agosto. Podría pedir más escritos o celebrar una audiencia, sin plazo fijado. Si la concede, la condena será desestimada y el caso terminará. Si la rechaza por segunda vez, el departamento podría apelar.
¿Qué es la condena por desacato al Congreso de Steve Bannon?
Bannon fue condenado en julio de 2022 por dos cargos de desacato al Congreso por desobedecer una citación del comité de la Cámara sobre el ataque del 6 de enero de 2021. Cumplió cuatro meses de prisión en 2024.
¿Por qué el Departamento de Justicia quiere que se desestime la condena?
El departamento afirma que los cargos no fueron apropiados contra un exasesor presidencial que se negó a cumplir una citación por creer en el privilegio ejecutivo, y dice que alberga "dudas significativas" sobre la imparcialidad del juicio.
¿El Departamento de Justicia ya lo ha intentado antes?
Sí. El juez Carl Nichols rechazó el primer intento en agosto, al señalar que el gobierno no había explicado adecuadamente su posición, pero dejó la puerta abierta.
¿Qué ocurre si el juez concede la moción?
La condena sería desestimada y el caso terminaría. Bannon ya cumplió su condena, por lo que la desestimación limpiaría su expediente en lugar de liberarlo.
¿Quién es Steve Bannon?
Bannon fue estratega jefe de la Casa Blanca en el primer mandato de Donald Trump. Sigue siendo un destacado comentarista conservador y uno de los aliados más vocales de Trump.