
Washington — Documentos judiciales revelados el jueves han expuesto un acuerdo extraordinario en tiempos de guerra: mientras las fuerzas estadounidenses e iraníes libraban una guerra en su noveno mes, la administración de Donald Trump mantenía conversaciones secretas con Teherán sobre deportar iraníes a Irán, y apenas a mediados de octubre funcionarios dijeron a una jueza que aún planeaban enviarlos por un tercer país no identificado.
Los expedientes, obtenidos por la agencia Associated Press, muestran a funcionarios coordinando documentos de viaje y buscando lo que llamaron «posibles vías de expulsión» para iraníes detenidos por inmigración en Estados Unidos. La jueza advirtió que las personas devueltas podrían enfrentar «una grave amenaza de muerte segura».
Associated Press informó el jueves 5 de noviembre de 2026 que documentos revelados ese día muestran que la administración Trump mantuvo conversaciones secretas con Irán sobre deportar iraníes incluso mientras se prolongaba la guerra. Los documentos describen contactos con funcionarios iraníes durante la guerra sobre documentos de viaje y lo que los expedientes llaman «posibles vías de expulsión».
La revelación se produjo en un caso del Fondo de Defensa Legal Iraní Estadounidense, ante la jueza federal Ana Reyes, quien ordenó al gobierno avisar al tribunal con 24 horas de antelación sobre cualquier plan finalizado para deportar iraníes a Irán o a otro país, y con cinco días por escrito antes de ejecutar una deportación.
La guerra ya entra en su noveno mes, tras comenzar el 28 de febrero de 2026, y los contactos secretos contrastan con la postura pública de la administración. Trump ha descrito al gobierno iraní en los términos más duros, y el jueves advirtió que podría tener que «destruir el resto» del país mientras se acerca una decisión sobre ampliar la guerra. Sin embargo, entre bastidores, los funcionarios trataban con ese mismo gobierno para organizar el regreso de sus propios ciudadanos.
Es el último giro de una campaña de deportaciones ya impugnada en tribunales y en el Congreso: la administración también planea deportar a más de 150 afganos vía Pakistán, y una jueza de Nueva York prohibió esos vuelos hasta el 7 de noviembre. La Sección de Intereses de Irán en la Embajada de Pakistán, que gestiona los asuntos consulares iraníes en Washington, contactó a los detenidos la semana pasada sobre un próximo vuelo vía Pakistán.
En el centro del caso hay cientos de correos que muestran a ambas partes organizando el regreso de más de 100 iraníes a Irán en tres vuelos en septiembre y diciembre de 2025 y enero de 2026. Los vuelos son anteriores a la guerra, pero los contactos continuaron durante el conflicto.
El grupo legal lo describe como una campaña para identificar a iraníes bajo custodia del ICE y presionarlos a regresar, y alega que agencias estadounidenses compartieron con Teherán información confidencial de solicitantes de asilo, lo que podría identificarlos a ellos y a sus familias. Al menos una docena de detenidos iraníes supo en la última semana que será deportada a Irán, algunos tan pronto como el domingo.
La jueza Reyes no ocultó su alarma el 15 de octubre, cuando se argumentó el caso. «Estamos en guerra con un país del que el presidente de Estados Unidos ha dicho... que es esencialmente un país sin ley... Un país que, según nuestro presidente, asesinó a decenas de miles de manifestantes», dijo en la transcripción, antes de preguntar cómo Estados Unidos podía enviar a personas de regreso a un lugar donde enfrentan «una grave amenaza de muerte segura».
El abogado del Departamento de Justicia, Dimitar Georgiev-Remmel, defendió las expulsiones: «El gobierno está ejecutando órdenes legales de expulsión». El Departamento de Seguridad Nacional no respondió de inmediato.
Las revelaciones importan por tres razones. Primero, muestran a la administración negociando con un gobierno enemigo sobre el destino de personas que huyeron de él, lo que plantea dudas sobre la seguridad de devolver solicitantes de asilo a un país en guerra con Estados Unidos. Segundo, revelan un sistema de expulsión secreto, en el que los detenidos se enteran de su destino por un gobierno extranjero y no por funcionarios estadounidenses. Tercero, llegan mientras el programa de deportaciones enfrenta una resistencia legal y política creciente. Para los detenidos, lo urgente es inmediato: una docena podría estar en un avión en días, y el aviso exigido por la jueza es, por ahora, lo único que los separa de ese vuelo.
Según la orden de la jueza Reyes, el gobierno debe avisar al tribunal con un día de antelación sobre cualquier plan finalizado y con cinco días por escrito antes de expulsar a un iraní. Eso da a los abogados margen para impugnar casos individuales, pero la administración no ha retirado sus planes y el vuelo vía Pakistán aún podría realizarse tras los plazos de aviso. El gobierno aún debe responder a la acusación de haber compartido información de asilo con Teherán, y la próxima prueba llegará tan pronto como el domingo.
Muestra conversaciones secretas de Trump con Irán sobre deportar iraníes durante la guerra, incluidos contactos sobre documentos de viaje y «posibles vías de expulsión», aún planeadas a mediados de octubre.
Más de 100 iraníes regresaron a Irán en tres vuelos en septiembre y diciembre de 2025 y enero de 2026, según cientos de correos en los expedientes.
El gobierno debe avisar al tribunal con 24 horas sobre cualquier plan finalizado para deportar iraníes a Irán o a otro país, y con cinco días por escrito antes de ejecutar una deportación.
Al menos una docena supo en la última semana que será deportada a Irán, algunos tan pronto como el domingo, tras el contacto de la Sección de Intereses de Irán en Washington sobre un vuelo vía Pakistán.
La administración dice ejecutar «órdenes legales de expulsión», pero un tribunal analiza denuncias de que se compartió información de asilo con Teherán y de que los devueltos enfrentan grave peligro.
Lea más: Trump planea enviar a 150 afganos bajo el régimen talibán; 66 legisladores piden cancelar los vuelos de afganos vía Pakistán; Juez bloquea el vuelo de afganos a Pakistán hasta el 7 de noviembre.