
Estados Unidos amplió su campaña de presión económica contra Cuba con nuevas sanciones a Cuba anunciadas el jueves 5 de noviembre de 2026, que alcanzan la tecnología, el transporte y la manufactura de la isla y señalan a dos empresas chinas acusadas de abastecer a las fuerzas armadas cubanas. El Departamento de Estado designó a ocho entidades y dos personas bajo la Orden Ejecutiva 14404 y bloqueó cinco buques.
El secretario de Estado, Marco Rubio, lo llamó un golpe contra la élite gobernante de Cuba. «La élite gobernante de Cuba está acaparando los recursos energéticos, de transporte y tecnológicos de la isla para su propio enriquecimiento, dejando al pueblo cubano enfrentando apagones, escasez y una economía estancada», dijo Rubio.
Las designaciones se anunciaron el jueves 5 de noviembre de 2026, ampliando un programa centrado en el comercio de petróleo. Se hicieron bajo la Orden Ejecutiva 14404, del 1 de mayo de 2026. Los cinco buques bloqueados no pueden negociar con personas estadounidenses, y sus activos bajo jurisdicción de Estados Unidos quedan congelados.
En el centro del anuncio están las dos empresas chinas. Washington acusa a CEIEC y a Beijing H&C Technologies de comprar armas y vender equipos de vigilancia al Gobierno cubano a través de Sociedad Mercantil Duna, una empresa de adquisiciones militares en 2026. La designación aparta a ambas firmas del sistema financiero estadounidense y expone a sanciones secundarias a quien negocie con ellas.
Las designaciones navieras apuntan a la red que mueve el crudo cubano: Internacional Maritima, Petroleos Maritimos del Caribe, Tentacool Commercial y Caroil Transport Marine. Guillermo Faustino Rodriguez Lopez Calleja está vinculado a una red que mueve crudo cubano. También se incluyeron Cubaelectronica y Tecnosime, lo que lleva por primera vez a la tecnología estatal cubana a la red de sanciones.
Las sanciones llegan en plena crisis energética de Cuba: los apagones diarios superan ya las 24 horas en la isla, la red eléctrica está envejecida y sin mantenimiento, y las reservas de combustible están cayendo. Los apagones afectan hospitales, escuelas y agua, y alimentan el enojo público contra La Habana.
La escasez lleva meses gestándose. A finales de enero, el presidente Trump amenazó con aranceles a los países que venden petróleo a Cuba. En marzo, las exportaciones venezolanas de petróleo a Cuba se detuvieron, eliminando un salvavidas que daba gran parte del crudo de la isla. Desde entonces, solo un petrolero ruso ha llegado a Cuba.
La campaña de presión ha corrido en paralelo a una diplomática: el 28 de octubre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó su resolución anual que pide el fin del embargo estadounidense a Cuba. La Orden Ejecutiva 14404 es la base legal de la campaña, y el anuncio del jueves es su uso más amplio hasta ahora. Vea: la votación de la ONU sobre el embargo.
El señalamiento de las dos empresas chinas es lo más delicado del paquete. CEIEC es una firma estatal de comercio de defensa veterana, y Beijing H&C Technologies, una empresa tecnológica menor. Washington dice que ambas vendieron equipos de vigilancia y compraron armas para el Gobierno cubano a través de Sociedad Mercantil Duna en 2026.
La acusación pone la relación de seguridad entre Pekín y La Habana en el centro de las sanciones. China ha sido durante mucho tiempo el principal aliado de Cuba, y sus empresas llevan años suministrando equipos de vigilancia a la isla. Al designarlas, Washington señala que suministrar equipos de seguridad a las fuerzas armadas cubanas es una infracción de sanciones.
Rubio las presentó como un ataque a la corrupción y no al pueblo cubano. «La élite gobernante de Cuba está acaparando los recursos energéticos, de transporte y tecnológicos de la isla para su propio enriquecimiento, dejando al pueblo cubano enfrentando apagones, escasez y una economía estancada», dijo.
El Departamento de Estado las describió como un esfuerzo para negar recursos a las fuerzas armadas y los servicios de seguridad cubanos, acusados por Washington de sostener al Gobierno. Ni el Gobierno cubano ni las dos empresas chinas habían emitido una respuesta pública en los informes iniciales. Los partidarios las llaman máxima presión; los críticos, un castigo a los cubanos comunes.
La ampliación importa, en primer lugar, para que Cuba mantenga las luces encendidas: al apuntar a la red naviera del crudo y a las empresas de la red eléctrica, Washington está apretando tanto el combustible que alimenta a Cuba como el equipo que lo mantiene. Importa, en segundo lugar, para China, poniendo a prueba si Pekín absorberá los costes para seguir abasteciendo a un pequeño aliado caribeño. Importa, en tercer lugar, como señal de que la Administración está construyendo sanciones para durar.
La aplicación será la primera prueba. La Oficina de Control de Activos Extranjeros vigilará las transacciones de las entidades y los cinco buques bloqueados, mientras las navieras sopesan el riesgo. La Habana podría buscar otro combustible. Para conocer lo último sobre el uso de sanciones, consulte nuestro informe: Trump prorroga la emergencia por Irán mientras siguen las sanciones.
¿Qué anunció Estados Unidos el 5 de noviembre de 2026?
Ocho entidades y dos personas designadas bajo la Orden Ejecutiva 14404, y cinco buques bloqueados, ampliando las sanciones a la tecnología, el transporte y la manufactura.
¿Qué empresas chinas fueron nombradas y por qué?
China National Electronic Import and Export Company (CEIEC) y Beijing H&C Technologies, acusadas de comprar armas y vender equipos de vigilancia al Gobierno cubano vía Sociedad Mercantil Duna en 2026.
¿Qué es la Orden Ejecutiva 14404?
La orden firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026, que autoriza las sanciones actuales a Cuba contra personas, empresas y buques vinculados al Gobierno y a las fuerzas armadas.
¿Qué buques fueron bloqueados?
El Emilia, el Gloria C, el Maria Cristina, el Esperanza y el Lourdes. Las personas estadounidenses no pueden negociar con ellos, y sus activos bajo jurisdicción de Estados Unidos quedan congelados.
¿Qué tan grave es la crisis energética de Cuba?
Apagones diarios de más de 24 horas en la isla, una red envejecida y reservas en caída, agravadas por el fin en marzo de las exportaciones venezolanas de petróleo y la amenaza de enero de aranceles de Estados Unidos a los países que venden petróleo a Cuba.