
La masacre de Bondi Beach se ha cobrado una decimosexta vida. Eva Geller, superviviente del Holocausto de 90 años que recibió un disparo en una celebración de Janucá el pasado diciembre, murió en un hospital el jueves, casi 11 meses después del atentado, el tiroteo masivo más mortífero de Australia en casi 30 años.
Geller murió durante la noche en un hospital, informaron los medios australianos el viernes 6 de noviembre. Había sido ingresada por una infección relacionada con sus heridas y sufrió un derrame cerebral en el Hospital Príncipe de Gales, según el Consejo Ejecutivo de los Judíos Australianos. La policía trabaja con la oficina del forense.
Su muerte la convierte en la víctima de mayor edad del atentado; la anterior era Alex Kleytman, de 87 años, también superviviente del Holocausto. La víctima más joven fue la escolar Matilda, de 10 años, que habría cumplido 11 el jueves, el día en que murió Geller.
El 14 de diciembre de 2025, dos hombres armados abrieron fuego contra una celebración de Janucá en Archer Park, junto a Bondi Beach. Quince personas murieron y decenas resultaron heridas, en el tiroteo masivo más mortífero de Australia desde la masacre de Port Arthur de 1996, con 35 muertos.
La policía dice que los atacantes, Sajid Akram, de 50 años, y su hijo Naveed Akram, de 24, estaban inspirados por el Estado Islámico. Sajid Akram murió por disparos de la policía en el lugar. Naveed Akram sobrevivió, sigue detenido y enfrenta 15 cargos de asesinato, un cargo de acto terrorista y decenas de delitos más. El atentado golpeó el corazón de una de las comunidades judías más conocidas de Sídney, y las flores y las velas se acumularon cerca de la playa.
Para quienes la conocieron, la vida de Geller estuvo marcada por la supervivencia mucho antes del tiroteo. Huyó de Rumanía de niña durante el Holocausto, escapando de una catástrofe que se cobró gran parte de su familia, y más tarde perdió a su marido muy joven. Pero sus amigos dicen que mantuvo una calidez y una positividad que nunca la abandonaron, ni siquiera en el hospital.
El rabino Aron Moss, de la sinagoga Nefesh de Bondi, habló de su lucha por recuperarse. «Después de recibir el disparo, los médicos le dijeron que nunca volvería a caminar», dijo Moss. «Pero con pura determinación, se levantó y volvió a caminar», añadió, y señaló que, aunque estuvo casi siempre en cama desde el atentado, no dejó de sonreír.
«Era una niña en los años del Holocausto, escapó, pero perdió a mucha familia. Perdió a su marido a una edad bastante temprana pero, a pesar de todo, mantuvo un positivismo real, una felicidad y unas ganas de vivir que estuvieron ahí hasta el final», dijo Moss.
El primer ministro Anthony Albanese rindió homenaje a Geller el viernes. «Eva debería haber podido celebrar Janucá en paz y seguridad y, en cambio, su vida cambió para siempre por un acto de terror y antisemitismo», dijo. «Estamos abrazando a su familia, a sus amigos y a la comunidad judía en este momento tan triste», añadió.
El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, dijo que su muerte era «desgarradora». «Nunca olvidaremos a Eva ni a ninguna víctima cuya vida cambió para siempre», dijo. La líder opositora Kellie Sloane dijo que la muerte recordaba el dolor del atentado y la necesidad de «apoyar a la comunidad judía, a los socorristas y a todas las víctimas».
La muerte de Geller amplía el número de víctimas de uno de los peores actos de violencia en la historia moderna de Australia, y que muriera casi un año después muestra cuánto duran las consecuencias para los heridos, sus familias y la comunidad.
También ha marcado un debate nacional sobre el antisemitismo. Una investigación respaldada por el gobierno, convocada tras el atentado, debe presentar su informe el 18 de diciembre. La historia de Geller —una superviviente del Holocausto que escapó de un genocidio solo para recibir un disparo en una celebración de Janucá nueve décadas después— se ha convertido en el símbolo más doloroso de por qué importa esa investigación. Vea también la reunión de Trump con Dmitriev y el apoyo a Eisenkot en Israel.
El funeral de Geller será el lunes en el Salón Conmemorativo Chevra Kadisha de Woollahra, donde familiares y amigos despedirán a una mujer cuya vida abarcó desde la Rumanía en guerra hasta la Sídney moderna. La policía trabaja con la oficina del forense.
El caso contra Naveed Akram también continúa. Sigue detenido y enfrenta 15 cargos de asesinato, un cargo de acto terrorista y decenas de delitos más, y las autoridades no han dicho si los cargos se actualizarán tras la muerte de Geller. La atención se dirigirá luego al 18 de diciembre, cuando debe presentarse el informe sobre el antisemitismo. Vea también el segundo portaaviones de EE. UU. rumbo a Oriente Medio.
Eva Geller era una superviviente del Holocausto de 90 años que huyó de Rumanía de niña. Asistía a la sinagoga Nefesh de Bondi y recibió un disparo en la celebración de Janucá del 14 de diciembre de 2025. Murió el 5 de noviembre de 2026, casi 11 meses después.
Han muerto 16 personas: quince en el atentado y Geller después. Decenas más resultaron heridas. Es el tiroteo más mortífero de Australia desde Port Arthur en 1996, con 35 muertos.
La policía dice que padre e hijo, Sajid Akram, de 50 años, y Naveed Akram, de 24, abrieron fuego contra la multitud de Janucá en Archer Park, inspirados por el Estado Islámico.
Sajid Akram murió por disparos de la policía en el lugar. Naveed Akram sobrevivió y sigue detenido, con 15 cargos de asesinato, un cargo de acto terrorista y decenas de delitos más.
El funeral de Geller será el lunes en el Salón Conmemorativo Chevra Kadisha de Woollahra, Sídney. Una investigación del gobierno sobre el antisemitismo, convocada tras el atentado, debe presentar su informe el 18 de diciembre.