
Baréin ha lanzado una amplia represión contra clérigos musulmanes chiíes, con más de 50 líderes religiosos detenidos y 69 ciudadanos despojados de su nacionalidad, tras los ataques de Irán durante la guerra entre Estados Unidos e Israel, que sacudieron al pequeño reino del Golfo que alberga a la Quinta Flota de la Marina estadounidense.
Las detenciones, realizadas entre mayo y junio, se conocieron en un informe de Reuters publicado el viernes 6 de noviembre de 2026. Ese mismo día, 20 grupos de derechos humanos, entre ellos Human Rights Watch, acusaron a las autoridades bareiníes de tortura, confesiones forzadas y persecución religiosa. El veredicto se espera para el domingo 8 de noviembre.
Cuando Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra contra Irán el 28 de febrero de 2026, Teherán respondió lanzando drones y misiles contra los estados vecinos del Golfo, incluido Baréin. Para las autoridades bareiníes, los ataques fueron preocupantemente precisos. Uno impactó en un hotel poco después de la llegada de personal militar estadounidense que había huido de su base, sede de la Quinta Flota, según dijeron a Reuters diplomáticos occidentales y funcionarios del Golfo.
Las autoridades se alarmaron además por publicaciones de algunos bareiníes que elogiaban ataques contra intereses estadounidenses tras la muerte del líder supremo de Irán en ataques de Estados Unidos. Para muchos chiíes, el líder supremo de Irán es también un guía espiritual dentro de la corriente conocida como Wilayet al-Faqih, o la Tutela del Jurista, la ideología oficial de Irán. El gobierno de Baréin sospechó ayuda interna para dirigir los ataques y vio el respaldo público como traición.
Los fiscales acusan a los clérigos de intentar dirigir un grupo terrorista que buscaba incitar a la rebelión y derrocar el orden gobernante. Sus familiares y abogados dicen que las autoridades intentan criminalizar la fe, y niegan que buscaran derrocar al Estado o actuaran en nombre de Irán.
Baréin es la nación más pequeña del Golfo, situada justo al otro lado del agua frente a Irán, y desde hace tiempo le preocupa la influencia iraní. Es el único país del Golfo gobernado por una familia musulmana suní pero poblado mayoritariamente por chiíes, y los funcionarios dicen que Irán busca socavar y derrocar al liderazgo.
La represión ha revertido una tendencia de distensión. El gobierno liberó en 2024 a cientos de presos políticos mediante indultos reales, y ese año Baréin e Irán comenzaron conversaciones para restablecer las relaciones diplomáticas, rotas desde 2016. Ahora las divisiones se profundizan entre los chiíes que dicen ser oprimidos por sus creencias. Baréin niega atacar a los ciudadanos chiíes, "la mayoría de los cuales son ciudadanos respetuosos de la ley y leales", dijo Al Hassan. La guerra también ha puesto el foco sobre la presencia militar estadounidense en Baréin, como se cubre aquí: Demócratas exigen respuestas sobre la evacuación de Baréin y preparan investigar a Hegseth.
En el centro del caso hay una pregunta de décadas: ¿dónde termina la devoción religiosa y dónde empieza la lealtad política? "La guerra expuso hasta qué punto algunas personas habían sido secuestradas y adoctrinadas por la ideología vinculada a Irán", dijo Al Hassan. "Wilayet al-Faqih ha fomentado la lealtad a un Estado extranjero dentro de partes de nuestra sociedad, y eso es inaceptable".
Un familiar de uno de los clérigos enjuiciados, que habló de forma anónima, dijo a Reuters: "Están atacando directamente a los chiíes del país y a cualquiera que critique a los estadounidenses o a los israelíes por la guerra que han lanzado". Un investigador con sede en Manama advirtió de que las autoridades deben distinguir entre la identidad chií y Wilayet al-Faqih, y dijo que la respuesta más fuerte es un Estado donde la libertad religiosa esté garantizada para todos. Las consecuencias diplomáticas siguen marcando la región, como se cubre aquí: Informe de Axios: Trump podría actuar con fuerza sobre Irán si se siente avergonzado por un mal resultado electoral.
La declaración de los grupos de derechos humanos del viernes fue contundente: "Este procesamiento masivo plantea serias preocupaciones sobre la persecución religiosa de la comunidad chií de Baréin", dijeron los 20 grupos. La misión de Irán ante la ONU no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
La represión importa porque Baréin es donde las consecuencias regionales de la guerra con Irán son más visibles. El reino alberga la sede de la Quinta Flota, lo que lo convierte en un Estado de primera línea ante Teherán, pese a no haber apoyado nunca la guerra, y ha pagado un alto precio con la evacuación de familias militares y los ataques con misiles. Despojar de su nacionalidad a 69 ciudadanos y procesar a decenas de clérigos podría endurecer el sentimiento sectario, donde los recuerdos de las protestas de 2011 siguen frescos.
La atención está en el domingo 8 de noviembre, cuando se espera el veredicto y el reino se prepara ante posibles protestas. La pregunta es si la represión se convierte en un modelo o en una advertencia para otros estados del Golfo que sufrieron ataques iraníes, y si la distensión de 2024 podrá revivirse.
¿Cuántos clérigos fueron detenidos en Baréin?
Más de 50 clérigos chiíes y oradores religiosos, acusados de dirigir un grupo terrorista que buscaba incitar a la rebelión con ayuda de la Guardia Revolucionaria.
¿Cuántas personas perdieron su ciudadanía?
Los críticos dicen que 69 ciudadanos de origen iraní han sido despojados de su ciudadanía, y alrededor de una docena de personas han sido condenadas a entre cinco y diez años de prisión.
¿Por qué lanzó Baréin la represión?
Las autoridades dicen que los ataques de Irán fueron preocupantemente precisos, incluido uno contra un hotel tras la llegada de personal militar estadounidense, y que algunos bareiníes elogiaron ataques contra intereses estadounidenses.
¿Qué dicen los grupos de derechos humanos?
Veinte grupos, entre ellos Human Rights Watch, denunciaron tortura, confesiones forzadas y violaciones del debido proceso en un caso de persecución religiosa de la comunidad chií.
¿Cuándo se espera el veredicto?
Se espera un veredicto para el domingo 8 de noviembre de 2026, y el reino se prepara ante posibles protestas.