
Los republicanos presionan a Trump para que limpie la Casa Blanca, abandone la guerra con Irán y retire los aranceles a los que culpan de la derrota en las intermedias, en el desafío más abierto a su liderazgo desde dentro de su propio partido desde que regresó al cargo. La presión comenzó el miércoles 4 de noviembre de 2026, al día siguiente de la votación, según Reuters. Los demócratas ganaron ambas cámaras del Congreso el 3 de noviembre, y los votantes rechazaron a varios candidatos que Trump había elegido personalmente.
Los llamados al cambio empezaron la mañana después de las elecciones y no se han detenido. Operadores, donantes y senadores dijeron a Reuters que la Casa Blanca necesita nuevo personal, más disciplina y un repliegue de las políticas culpadas de las derrotas. Un funcionario dijo que la moral estaba por los suelos y que las encuestas internas habían advertido seis semanas antes que los republicanos perderían ambas cámaras.
Trump reconoció la noche de las elecciones que la guerra había perjudicado a los candidatos de su partido y dijo a Fox News que "una parte fue Irán", aunque defendió su decisión de lanzarla. También dijo que no veía el resultado como "un golpe contra mí", y culpó a Fox News y a algunos candidatos republicanos. El miércoles mostró a los periodistas la obra del salón de baile de la Casa Blanca.
Las elecciones intermedias del 3 de noviembre dieron a los demócratas el control de ambas cámaras del Congreso, y el nuevo Congreso se reunirá el 3 de enero de 2027. Los votantes castigaron a los republicanos por el costo de la vida, por la guerra con Irán, en su noveno mes, y por una política de aranceles a la que muchos culpan del aumento de los precios. La gasolina ha subido a unos 4 dólares el galón, frente a unos 3 dólares hace año y medio, según el senador demócrata Mark Kelly en CNN, que lo vinculó con la guerra.
Los republicanos que hablaron con Fox News Digital señalaron al propio presidente. Dan Eberhart, ejecutivo petrolero y donante republicano, dijo sin rodeos que "esta es una derrota de Trump". Otro asesor dijo que el presidente había ignorado la asequibilidad, la mayor preocupación de los votantes.
La guerra con Irán fue el tema más citado por los republicanos que ahora presionan a Trump. El senador republicano por Texas John Cornyn fue más lejos. En The Wall Street Journal el miércoles, acusó a Trump de haber "interpretado mal el mandato" que los votantes dieron al partido en 2024, y citó los aranceles, la ofensiva migratoria y la guerra con Irán. El senador John Barrasso escribió que los republicanos del Senado debían demostrar a los votantes que luchaban por ellos.
La crítica no es solo sobre la política, sino sobre una Casa Blanca que, según sus aliados, ha dejado de escuchar. El funcionario citado por Reuters dijo que las encuestas internas habían advertido de la derrota seis semanas antes y, sin embargo, nada cambió. Esa queja recorre casi todas las versiones republicanas de la derrota.
La ruptura más marcada llegó del vicepresidente. JD Vance, considerado el probable heredero político de Trump, escribió en X que "la razón por la que perdimos es la guerra". Argumentó que los votantes que apoyaron la candidatura en 2024 se habían pasado a los demócratas porque querían el fin del conflicto y que se atendiera el costo de la vida. Axios informó que Vance había advertido antes de las elecciones que la guerra era impopular y podía costar escaños.
Otros buscan a alguien a quien culpar. CNN informó que muchos legisladores y aliados republicanos estaban trasladando la responsabilidad al secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, y que la Cámara podría votar la próxima semana sobre su destitución. Un republicano cercano a la Casa Blanca dijo a CNN que, si Trump quería que alguien asumiera la responsabilidad, debería ser Hegseth, acusado de engañar al partido sobre los plazos y los objetivos de la guerra.
Es la primera vez desde que Trump regresó al cargo que republicanos de alto nivel lo desafían con tanta franqueza, y el desafío proviene de quienes dirigen su partido, lo financian y sirven en él. Si la crítica se mantiene, cambia el equilibrio de poder: un presidente sin la confianza de su partido no puede contar con él para aprobar su agenda ni apoyar a sus candidatos.
También importa porque Trump conserva un poder real. La Casa Blanca lleva meses preparando acciones ejecutivas para impulsar parte de su agenda pese al control demócrata del Congreso, y Trump ha dicho que vetaría la legislación demócrata, que requiere dos tercios para anularse.
Los republicanos enfrentan una fecha límite de fin de año para la financiación del Gobierno el 11 de diciembre, y algunos han discutido un proyecto de reconciliación que podría incluir dinero para la guerra con Irán. No está claro cuántos votarían por más fondos para la guerra. Trump debe decidir si reanuda los ataques o busca un acuerdo.
La prueba llegará en las próximas dos semanas: la posible votación sobre Hegseth, la fecha límite del 11 de diciembre y si Trump cambia de rumbo sobre Irán o se mantiene firme. Si ignora los llamados, el desafío podría hacerse más fuerte. Si cede, el partido que lo presionó se atribuirá la victoria.
¿Qué piden los republicanos que cambie Trump? Que reorganice la Casa Blanca y abandone la guerra con Irán y los aranceles.
¿Quién ha criticado a Trump con más dureza? Feehery dijo que "necesita limpiar la casa", Cornyn habló de "interpretar mal el mandato" y Vance escribió que "la razón por la que perdimos es la guerra".
¿Podría ser destituido Pete Hegseth? CNN informó que la Cámara podría votar la próxima semana sobre la destitución de Hegseth.
¿Cuándo toma posesión el nuevo Congreso? El 3 de enero de 2027, con los demócratas controlando ambas cámaras.
¿Cuál es la próxima fecha límite? El 11 de diciembre de 2026 vence la financiación del Gobierno.
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