
Un terremoto en Japón de magnitud 5.7 sacudió el centro del país en la madrugada del domingo, dejando al menos 20 heridos en la prefectura de Aichi con la sacudida más fuerte en esa prefectura en casi 30 años. El temblor se produjo a la 1:04 de la madrugada, hora local, rompió escaparates, aunque no generó amenaza de tsunami y, hasta ahora, no hay muertos.
El sismo tuvo su epicentro en el oeste de Shizuoka, a unos 41 kilómetros de profundidad, y alcanzó una intensidad de 5 superior en Chita, Aichi, la primera sacudida de esa fuerza allí desde marzo de 1997.
El terremoto se produjo poco después de la 1 de la madrugada del domingo, cuando casi todos dormían. En la ciudad de Chita, al sur de Nagoya, la sacudida alcanzó una intensidad de 5 superior en la escala de la Agencia Meteorológica de Japón En una amplia zona de Aichi, Shizuoka, Gifu y Nagano se registró una intensidad de 5 inferior.
Se sintió con fuerza en Hamamatsu, Kioto, Nara y Yamanashi, donde se encuentra el monte Fuji. En Aichi, los medios informaron de escaparates destrozados y vecinos que salieron de sus casas.
En Tokoname, una mujer de unos 50 años sufrió una fractura de tobillo, y en Toyota un hombre de unos 40 años y una mujer de unos 80 sufrieron heridas en la cabeza tras caer; ambos estaban conscientes. En Higashiura se cortó el agua en algunas zonas y se reportó agua brotando de las alcantarillas. El gobierno creó una oficina de enlace de emergencia.
Japón es uno de los países más propensos a los terremotos del mundo, en la confluencia de cuatro placas tectónicas en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Registra más de 1.500 temblores perceptibles cada año,
El centro de Japón se vigila de cerca porque se encuentra junto a la fosa de Nankai, una profunda fosa oceánica frente a la costa del Pacífico, donde los científicos advierten desde hace décadas de un megaterremoto. Llegó dos días después de otro terremoto de magnitud 6.1 frente a la costa de Kanto, que sacudió Tokio sin causar daños ni heridos.
Para la prefectura de Aichi, el dato principal es la propia sacudida. Una intensidad de 5 superior no se registraba en la prefectura desde marzo de 1997, hace casi tres décadas, y por eso el anuncio atrajo de inmediato la atención nacional.
Chita, donde se midió la sacudida más fuerte, está en una península de la bahía de Ise, al sur de Nagoya. La prefectura alberga gran industria manufacturera y a más de 7,5 millones de personas.
Hasta ahora, los daños han sido limitados: ventanas rotas, objetos caídos, problemas de agua y heridos por caídas. Eso corresponde a un sismo de magnitud 5.7 a más de 40 kilómetros de profundidad: fuerte para asustar y herir, pero lo bastante profundo para evitar daños estructurales generalizados.
En la rueda de prensa de emergencia, el funcionario Ebita Ayataka instó a los residentes de las zonas afectadas a "prestar mucha atención a la futura actividad sísmica y a las condiciones de lluvia, ya que crece el riesgo de caída de rocas y deslizamientos". Añadió que la población debe estar alerta ante sismos cercanos a 5 superior durante la próxima semana.
Ebita dijo que, aunque el temblor ocurrió en la zona del epicentro previsto del megaterremoto de la fosa de Nankai, se cree que es un evento distinto y mucho menor. El gobierno creó una oficina de enlace de emergencia, mientras bomberos y policía iniciaban inspecciones. No hubo amenaza de tsunami, confirmó la agencia, y no se emitió ninguna alerta de tsunami.
Un sismo de magnitud 5.7 en el densamente poblado centro de Japón importa por tres razones. Primero, el costo humano: al menos 20 personas resultaron heridas, algunas hospitalizadas. Segundo, el lugar: Aichi es un corazón industrial, e incluso un sismo moderado allí obliga a revisar fábricas y puertos. Tercero, el contexto: el vínculo con la fosa de Nankai hace que cada sismo fuerte se observe por lo que podría anticipar.
El momento también importa. Tras el sismo de magnitud 6.1 frente a Kanto hace dos días, el temblor del domingo es el segundo recordatorio de esta semana del suelo bajo los pies de Japón. Ninguno de los dos causó daños graves,
La agencia advirtió de posibles réplicas cercanas a 5 superior durante la próxima semana, y de que las lluvias podrían aumentar el riesgo de deslizamientos en laderas aflojadas por el sismo. Se pide a los residentes mantenerse alerta, evitar laderas empinadas y edificios dañados, y seguir las actualizaciones oficiales.
Las autoridades continuarán las inspecciones de daños, incluidas las revisiones del suministro de agua tras los cortes en Higashiura. Los sismólogos estudiarán los datos; por ahora, la evaluación oficial es que fue un evento independiente y moderado, no el inicio de algo mayor.
La Agencia Meteorológica de Japón lo midió en magnitud 5.7, con epicentro en el oeste de Shizuoka, a unos 41 kilómetros de profundidad. El Servicio Geológico de Estados Unidos situó la magnitud en 5.5. Ocurrió a la 1:04 de la madrugada del domingo 8 de noviembre de 2026.
La más fuerte, de intensidad 5 superior, se registró en Chita, Aichi, la primera vez que ese nivel se observa allí desde marzo de 1997.
Al menos 20 personas resultaron heridas en Aichi, según reportes locales, y algunos medios elevan la cifra a 22. No se han reportado muertos.
No. La Agencia Meteorológica de Japón indicó que no había amenaza de tsunami y no se emitió ninguna alerta ni aviso de tsunami.
Las autoridades dijeron que el sismo ocurrió en la zona del epicentro previsto del temido megaterremoto de la fosa de Nankai, pero creen que es un evento distinto y menor.
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