
Lockheed Martin acordó pagar unos 29,5 millones de dólares por las acusaciones de que un programa de bonos de diversidad discriminó a los trabajadores blancos, anunciaron el Departamento de Justicia y la comisión de igualdad de empleo el martes 3 de noviembre de 2026. Es el cuarto y mayor acuerdo de la administración Trump contra las prácticas de diversidad en los contratistas del gobierno.
El acuerdo se anunció el martes 3 de noviembre de 2026 en dos acuerdos vinculados: Lockheed Martin pagará 22 millones de dólares a Estados Unidos, incluidos 10 millones en restitución, por certificar falsamente el cumplimiento antidiscriminatorio, y unos 7,5 millones a más de 1.000 empleados afectados por el programa de bonos, según un acuerdo aparte con la comisión de igualdad de empleo.
En el centro del caso está el programa "Compensation Adder", creado en 2021, que daba un aumento extra al 20 por ciento de los empleados con mejor desempeño de cada área. El gobierno alega que la raza y el sexo se tuvieron en cuenta, que la remuneración de los directivos estaba ligada a objetivos demográficos no publicados y que la mentoría y el liderazgo se ofrecían según la raza o el sexo. El caso comenzó con la demanda de julio de 2025 del exvicepresidente Tim Booher, que afirmó que recursos humanos ordenó retirar a 18 empleados blancos de una lista de bonos. El Departamento de Justicia intervino parcialmente el 28 de octubre de 2026.
Lockheed Martin es el mayor contratista de defensa de Estados Unidos, que fabrica aviones de combate, misiles y sistemas espaciales, con contratos federales por decenas de miles de millones de dólares. Las empresas federales deben certificar que cumplen la ley antidiscriminación; una certificación falsa puede ser una reclamación falsa contra el gobierno. Esa es la palanca legal: el gobierno sostiene que Lockheed Martin certificó su cumplimiento mientras aplicaba un programa de bonos que tenía en cuenta la raza y el sexo.
Es el más reciente de una serie de acciones de la administración Trump contra los programas de diversidad, equidad e inclusión, y los tres acuerdos anteriores fueron menores. La administración sostiene que los programas de diversidad que usan la raza o el sexo en salarios, contratación o promoción infringen la ley. Los críticos dicen que frena la contratación diversa; sus defensores, que restablece un criterio sin distinción de raza. El acuerdo llega en una semana difícil para el sector, con las acciones de defensa a la baja tras la victoria demócrata en las elecciones del 3 de noviembre.
El dinero se divide en tres partes: 22 millones al gobierno por las acusaciones de la Ley de Reclamaciones Falsas, con 10 millones como restitución; unos 7,5 millones para los empleados afectados, según el acuerdo con la comisión de igualdad de empleo; y 4,4 millones para el denunciante Tim Booher, de la cantidad recuperada por el gobierno.
El gobierno subraya que son solo acusaciones y que no se determinó responsabilidad. Lockheed Martin niega haber actuado mal y no admite haber infringido la ley, algo habitual en estos acuerdos. Para el gobierno, el valor está en el dinero recuperado y en el mensaje a otros contratistas; para Lockheed Martin, en la certeza de cerrar el caso sin juicio ni admisión. Aún no se ha publicado el reparto de los 7,5 millones, pero el tamaño del grupo sugiere efectos extendidos por las áreas de negocio.
El Departamento de Justicia y la comisión lo presentaron como un resultado importante de su campaña contra la discriminación en la contratación federal: los bonos y salarios no deben depender de la raza ni el sexo. El caso trata de la integridad de las certificaciones que firman los contratistas.
Lockheed Martin niega haber hecho nada malo y dice que el acuerdo cierra la disputa sin una conclusión en su contra, lo que protege su relación con el Pentágono. Para Tim Booher, el acuerdo reivindica su decisión de demandar, y sus 4,4 millones son la recompensa del denunciante. Recompensas así probablemente animarán a otros dentro de los grandes contratistas a dar un paso al frente.
El acuerdo marca una referencia sobre hasta dónde llega la campaña del gobierno contra los programas de diversidad. Un acuerdo de 29,5 millones con la mayor empresa de defensa del país envía una señal a todas las empresas que trabajan con Washington: las que tienen programas de bonos o mentoría con objetivos demográficos revisarán cómo se diseñan y documentan.
También importa para los empleados: más de 1.000 personas compartirán 7,5 millones, y el caso ha puesto el foco en cómo se conceden los aumentos en un gran empleador de Estados Unidos. Por último, muestra cómo la Ley de Reclamaciones Falsas, diseñada contra el fraude al gobierno, se usa en una batalla sobre la contratación y la promoción.
Ahora viene la ejecución: la comisión decidirá cómo se reparten los 7,5 millones entre los más de 1.000 empleados afectados, y Lockheed Martin pagará los 22 millones al gobierno; Booher recibirá sus 4,4 millones. Otros contratistas estarán atentos: el gobierno ya ha cerrado cuatro casos así, este el mayor. Las empresas con programas similares podrían cambiarlos antes de atraer la misma atención.
¿Qué es el acuerdo de Lockheed Martin? Un acuerdo en dos partes del 3 de noviembre de 2026: Lockheed Martin pagará unos 29,5 millones por las acusaciones de que su programa de bonos "Compensation Adder" discriminó a los trabajadores blancos.
¿Cuánto pagará Lockheed Martin? Unos 29,5 millones: 22 millones al gobierno, 7,5 millones a más de 1.000 empleados y 4,4 millones al denunciante Tim Booher.
¿Qué era el programa Compensation Adder? Un esquema creado en 2021 que daba un aumento extra al 20 por ciento de los empleados con mejor desempeño de cada área. El gobierno alega que la raza y el sexo se tuvieron en cuenta.
¿Quién es Tim Booher? Un exvicepresidente de Lockheed Martin que demandó como denunciante en julio de 2025, afirmando que recursos humanos ordenó retirar a 18 empleados blancos de una lista de bonos.
¿Admitió Lockheed Martin haber actuado mal? No. Lockheed Martin niega haber actuado mal y no se determinó responsabilidad.
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